domingo, 22 de abril de 2012
Gulliver se da una vuelta
En la sociedad de hoy, donde hay un exacerbado protagonismo del hic et nunc, es Internet el verdadero responsable de la auténtica revolución de acercamiento global y con el surgimiento del concepto Web 2.0, el aquí y ahora toman una relevancia fundamental. El camino comienza con la domesticación de los animales: es una senda del acercamiento, una verdadera revolución temporal. Se reducen las distancias y se intercambian conocimientos de unos y otros pueblos. Con la exploración de territorios, nació la ciencia de la cartografía y con ella, las primeras trampas: el intento de representar fielmente la realidad. Fijémonos en el contenido léxico: es una representación (al igual que una obra de teatro)que se sabe a sí misma funcional pero no real. Cuando vemos un mapa, hemos de preguntarnos qué intenta mostrarnos, pero también quién lo hace y qué fines puede perseguir. Actualmente se presenta en las escuelas una figuración del mundo que poco tiene que ver con sus dimensiones reales por, llamémosle, un problema de proyección; ¿es en realidad tal cosa? Las dimensiones de los continentes más grandes como África se ven reducidos, mientras que la potente (económicamente) Europa se beneficia de esta visión. Otros modelos como el propuesto donde son las poblaciones mundiales las representadas, no tienen la misma difusión. Todas estas simplificaciones del mundo, no dejan de ser mecanismos para su mejor comprensión: el cerebro humano siempre buscará la ruta más fácil, pero es deber nuestro el intentar que aun no pudiendo evitar los sesgos de nuestra propia cognición, nos planteemos que algo puede no ser tal como en un principio juzgamos.Otra de las grandes reducciones del mundo se produce en los libros: la escritura como medio de representación de la realidad. Recordemos que en principio la escritura se componía de una serie de símbolos, nacidos del dibujo, representación de la realidad (como la A mayúscula, la cabeza de res, invertida por el cambio en el sentido de la escritura). Los textos místicos y mitológicos son explicaciones que el hombre se da para obtener una interpretación del mundo.
Es la escritura la que permite que un conocimiento pueda transmitirse sin un emisor in situ. En motivos epistolares, es la primera forma de conocimiento a distancia, como las formas de transmisión de saber entre los antiguos cristianos. Todo el saber fue intentado compilar (reducción de espacio) en los nuevos centros del saber: Las bibliotecas. Tanto es así que la gran tragedia del mundo Antiguo fue la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. A título personal, el mundo no sería lo mismo hoy si se hubiera conservado. Pero la difusión con el invento de la imprenta de Guttemberg hizo que el libro pasara de ser un bien casi venerado a un objeto algo más de consumo (salvando las distancias con el mundo actual, claro). Se podían producir libros y al hacer el acceso más fácil (la cultura había dejado de estar en los monasterios medievales y se instala en los salones de los nobles) visiones del mundo común empezaron a resurgir en el bajo medievo, llevando los ideales del Renacimiento por toda Europa, y produciendo un acercamiento entre países por los libros y sus traducciones.Los libros nos presentan ficciones y realidades de forma masiva. No parece que haya triunfado el modelo de un mismo libro con diferentes versiones de una historia (salvando resúmenes y censuras). Hay que pensar, que lo que está por debajo no es la propia reducción del mundo a un constructo cultural. El mundo se reduce por repetición. ¿es la imprenta la verdadera y primigénea culpable de esto? Recuérdese que gracias a la buena y mala memoria de trovadores y poetas, hay diferentes versiones de mitos, hay distintas formas de una misma leyenda. La imaginación del que narraba se ve guillotinada por el invento de la imprenta. Al fijar el texto, muere la inventiva. Se fijan las formas para no variar (sálvese actualizaciones gráficas y léxicas) y la cultura mundial se hace mucho más uniforme. Tampoco hay que llevarse a engaño: ya en la tradición judía la incorruptibilidad de los textos sagrados era enorme y el copista que se equivocaba debía enterrar su obra (ahora inconclusa) bajo las arenas del desierto. Es esta fijación, en general, la que institucionaliza los textos, los hace importantes puesto que al ser entes fijos son reconocibles por el grueso de la sociedad. Grandes ingredientes para el manejo de naciones. Ahora estamos en el siglo XIX. ¿Cómo manejar a todos los habitantes que los poderosos han acumulado tras siglos en procesos centralizadores? Dándoles elementos reconocibles y comunes. Banderas e himnos. ¿Y cómo hacemos que estén unidos entre sí formando un bloque de unidad nacional? Ofreciéndoles un enemigo común. En España fueron los franceses, pero estos procesos también se llevaron a cabo en el XX por ejemplo en la guerra de Estados Unidos y Japón. Para justificar los ataques al grueso de la población civil, se ofrecía en la televisión americana una imagen deshumanizada del japonés, (algo tan atroz como comer pescado crudo [!]) Pero en realidad, es un truco que aun hoy sigue funcionando de una manera burda, (pongamos por ejemplo, el árabe perverso).Vemos que el mundo se puede reducir a objetos, pero puede ser aún peor. Se puede simplificar el mundo a ideales que, por abstractos, son mucho más peligrosos. El ente de la democracia, el menos malo de los sistemas de gobierno conocidos, se justifica al atacar a otros regímenes que no son como él (porque los otros son peores) para instaurar una democracia que en ocasiones trae hambre muerte y miseria a sus ciudadanos. He aquí otra vez la misma palabra: representación. La democracia se caracteriza por elegir a personas que representan lo que otros votaron: Ojo a la diferencia. Representa la tendencia a la que votaron, no representan a las personas (aunque las constituciones, otro de los textos un poco “incorruptibles” afirme otra cosa).Si el sistema político representa a la sociedad ¿qué es de la sociedad que no es representada? ¿es alegal? ¿se encuetra por ello fuera del marco de la población? No. Es sencillamente ignorada. Pero esto no es lo frecuente. La sociedad ha hecho que todos tengamos un sitio al que pertenecer. Lo anti-cultural se vuelve cultural y forma parte del sistema global de consumo. Es justo la tendencia contraria a los movimientos nacionalistas: La nueva estrategia del consumo global: divide y vencerás. Ofertando productos para diversos colectivos, los adolescentes, los niños, los deportistas, los gays, los pijos, los perroflautas, los raperos, los emos, los góticos, los ancianos... tenemos al grueso de la población (si no a la población total compradora potencial) justo en el sitio que queremos: En la tienda. Hemos desarrollado una sociedad donde quien no consume se transforma en una especie de bicho raro. Si no consumes Internet, estás fuera de onda. Estás desconectado. No formas parte de la sociedad.Ahora mismo, al haber una segmentación social mayor, hay nuevos tipos de discriminación. Una discriminación tecnológica. A veces unida a la económica, a veces por pura desinformación y analfabetismo.Y aquí volvemos a las web 2.0. Si no estás conectado, te estás perdiendo lo que sucede en el mundo. Ese mundo que está rodeado de ventanas a las que nos asomamos y hablamos a través de ellas desde nuestro cuarto. Nos divierten, nos informan, nos entretienen, pero siempre desde una perspectiva donde el contacto se vuelve un tanto irreal para algunos. El mundo se reduce a un sistema de ventanas desde las que hablamos a nuestra amiga coreana, hasta ese chaval que trabaja en la empresa de tus sueños o quien te dice que hablar por Internet está bien, pero que "en la `realidad´ le daría vergüenza..."
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