domingo, 22 de abril de 2012

La utopía de Internet

Desde la antigüedad se han atribuido las virtudes absolutas a lo que los hombres erigieron como sus dioses. Actualmente desprovistos de las deidades clásicas, el mundo ha vuelto a retornar a una especie de animismo consumista,auspiciado por la confianza ciega que le proporcionan los nuevos avances científicos, en ya no tan nuevas formas de actuación social. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- *Hermes o la utopía de la velocidad*-------- Hemos atribuido a Internet, así como a este mito de sandalias aladas, la cualidad de lo rápido. En Internet todo es instantáneo, no hay esperas. Sin embargo esto parece estar en contradicción con el propio origen de la palabra internauta: el que navega por Internet. Un navegante no deja de ser una persona que emprende un viaje. Nada más lejos del concepto que se potencia en la red: el que viaja emprende un camino(que implica una espera). En la red, todas las páginas pretenden ser el destino final.¿Consecuencias directas? El poco tiempo que se dedica a cada página (muchas de ellas con infinitos hipervínculos que, paradójicamente, te desvinculan del propósito inicial) y esto supone que a pesar de mirar mucho, en realidad no vemos nada. No obstante, no vamos a negar que en aspectos como el correo o las videoconferencias nos ha resultado tremendamente útil y valioso. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- *Atenea o la utopía del conocimiento*-------- Otra de las panaceas que el acceso a Internet nos ofrece es el mundo vasto de “sabiduría” accesible. Bien visto, Internet fue en origen (después de ser un proyecto militar) un intento de proyecto educativo.Es cierto que la red nos oferta una cantidad inimaginable de información; todo aquello que ya en el siglo XVIII intentaran los franceses con L'Encyclopédie.La generación de nuevos saberes, la interdisciplinaridad, el autodidactismo, están a la orden del día. Sin embargo diferentes organizaciones velan por el control de los contenidos, ya sean universitarias públicas o privadas, empresas u asociaciones de derechos de autor. Más grave aún podrá ser cuando el usuario que es consumidor legal de Internet, se vea condicionado al acceso de una u otra información dependiendo la compañía que le provea los servicios. Ante todo esto, movimientos como Creative Commons abogan por un contenido libre de derechos, de pagos, un mancomún, un servicio que se presta entre todos y para todos. Quizás en este aspecto Internet esté haciendo aflorar una nueva solidaridad y conciencia. Muchas movilizaciones internacionales tienen como sustento la red para poder ejercer presión sobre los mandatarios (veáse el caso de Wikileaks y el ataque masivo a distintas páginas posicionadas en su contra). --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- *Zeus o la utopía del poder*-------------------- El poder es el principal reclamo soterrado de Internet: la información es el cuarto poder y no existe otro medio actual tan rápido como la red para la difusión de noticias. Sin embargo, no suele ser este el poder que más atrae a los usuarios. Con una conexión podemos hacer de todo: comprar cosas que están a miles de kilómetros de distancia, encontrar un amor o incluso dejar de ser nosotros mismos para convertirnos en otra persona. Nos permite jugar en línea e interpretar el papel de un hechicero o guerrero para conquistar una remota región. Nos permite ver todo, pero asimismo, como el que está solo encima de una gran montaña, también permite que nos vean, que sepan quienes somos, lo que compramos, con quien hablamos, lo que somos y lo que nos gustaría ser... ¿Internet nos hace realmente libres? Puede que quizás desde esta parte de la pantalla, pero Internet no es un espejo, y siempre hay alguien en el otro lado.

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